Anécdotas e Historias Graciosas

Esta sección recopila aquellas anécdotas o historias graciosas de niños, niñas y bebés que hemos vivido de cerca y que quedan en nuestra memoria por lo divertido e inesperado de la situación  y que por sus características no encajan en otras secciones de graciosillos.com

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( 109 Votos )

Maherli, 5 años

La niña que dejó de ser la consentida de los papás

Ella era una niña consentida por su papá y su mamá. Pero su mamá estaba embarazada y cuando nació el hermanito, el papá y la mamá le consintieron al niño recién nacido.

Entonces en ese momento dejaron de consentir a la hija y la niña se puso muy envidiosa porque le consentían más al hermano recién nacido que a ella. Por eso una vez la niña les llegó a decir a sus papás que se iba a suicidar.


( 92 Votos )

Gisela, 4 años

Haciendo de Mourinho

Tengo un par de nietos de 4 y 7 años y hace unos días, celebrando una cena con la familia, ellos estaban enredando como de costumbre, cuando de pronto oímos que la pequeña, quejándose, le dijo a su hermano - ¡¡¡Deja ya de hacer de Mourinho!!!.

Por lo visto le había puesto el dedo en el ojo. Fijaros hasta que punto ha calado este personaje.


( 75 Votos )

Gisela, 4 años

El color de la piel según los niños

El otro día, íbamos en el coche camino de una fiesta de cumpleaños. Mi hijo le pregunta a su hermana:- ¿La niña que hace el cumpleaños es "negrita"? (en su clase hay varios niños de color).

Y ella respondió: - No, es de color carne.


( 58 Votos )

Marta, 4 años

¿Alguien sabe que es boulder?

Hemos pasado unos días del último puente con unos amigos muy aficionados a la escalada y con sus niños. Un día entramos en una tienda especializada en deportes de montaña y su hija se acercó a unas piezas que había expuestas en una estantería y me dice - Mira, para boulder.

Y entonces yo pregunto - ¿Para qué???

Solo oir esto, ella hace un gesto como de sabionda (con 4 añitos que tiene) con las palmas de las manos mirando hacia arriba, así como diciendo... está claro. Y repite - ¡Boulder!

Como no tengo ni idea de este deporte, le contesto - Yo no sé lo que es eso.

Abre los ojos de par en par y me dice - ¿En serio no sabes lo que es???

Y aquí se acabó la conversación. Como que quedé yo bien en la tienda de escalada, sólo le faltaba decir un "no me lo puedo creer". Ya me ves al día siguiente buscando lo que era boulder en la wikipedia, no se me olvidará nunca.


( 57 Votos )

Gisela, 1 año

Mi niña y sus zapatos

Dicen que a las mujeres nos encantan los zapatos, aunque yo no soy especialmente amante de ellos. Pero lo que tengo claro es que mi hija va a formar parte del tópico, porque cuando todavía no andaba los Reyes Magos le trajeron unas manoletinas y tendríais que haberla visto como se puso de loca por sacarse los zapatos que llevaba y probarse los nuevos, le costó un buen rato porque no pidió ni ayuda, estaba tan emocionada que incluso quería ponérselos sola. Al final tuvimos que echarle una mano, pero fue muy divertido.


( 59 Votos )

José, 7 años

El eterno recorrido familiar

Hace ya unos años de esto, cuando mi hijo tendría unos 7. Ese verano nos fuimos de vacaciones al pueblo de mi marido y vino también su madre con nosotros. Llevábamos tiempo sin ir y mi suegra insistió en que a la ida fuéramos parando en diferentes pueblos dónde tenía familiares porque le hacía mucha ilusión presumir de nieto.

Imaginaros a mi hijo con 7 años, aguantando todo el repertorio de "hay que niño más mono", "dame unos besos", etc. con gente a quien no conocía de nada. Pero bueno, aguantó bastante bien, no me lo esperaba, sólo se le notaba en la cara cuando montábamos en el coche de nuevo. Finalmente llegamos al pueblo dónde sabía que encontraría otros primos que ya conocía y estaba muy emocionado.

Total que al salir del coche, como si de un hombre en miniatura se tratara, se puso en pie mirando al cielo, levantando las manos y exclamó un -¡Gracias a Dios que hemos llegado!- seguido de un suspiro de alivio, digno de haber sido grabado.


( 38 Votos )

Eduardo, 5 años

Llego aunque sea sin patines

Tendría unos 5 años y mi padre me entrenó a conciencia para participar en una carrera de patines. El día de la prueba le puse tantas ganas que a mitad de recorrido uno de los patines salió de mi pie y quedó colgando. Yo, más que nada por no defraudar a mi padre, seguí a trancas y barrancas, entre patinando y corriendo y a pesar de todo llegué segundo de mi categoría.


( 5 Votos )

Miki, 3 años

Vaya paleta de niño

Esto que se levanta una noche el niño a las dos de la madrugada, que quería picar la pared como su padre (estábamos de obras). Después del berrinche que me montó y lo increíblemente tozudo que es, no tuve más remedio que darle el pico y la maza y... a picar.

Y yo rezando para que no subiese un vecino.


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